Lavar y secar previamente las setas en el caso de que fuera necesario hacerlo, picándolas o troceándolas si fueran piezas muy grandes. Picar fina o cortar en juliana la cebolleta, y laminar o picar el diente de ajo. Lavar y secar también el perejil, picándolo al gusto.
Calentar un poco de aceite en una sartén antiadherente y pochar unos pocos minutos la cebolleta con el ajo. Añadir las anchoas picadas y machacarlas a medida que se cocinan con los demás ingredientes. Cuando se forme una pasta, agregar las setas, subir el fuego y saltearlas hasta que pierdan volumen y se evapore casi todo el agua.
Mientras, batir ligeramente los huevos con un tenedor o varillas en un cuenco, añadiendo la leche y salpimentando al gusto. Cuando las setas estén casi en su punto, echar los huevos bajando el fuego al mínimo, y cocinar removiendo con una espátula hasta dejarlos cuajados al gusto.
El punto depende un poco de las preferencias personales: más melosos, más cuajados, con el revuelto más jugoso o más seco, etc. Una vez listo, repartir en platos y aderezar con el perejil u otra hierba.
Con qué acompañar el revuelto de setas
Este revuelto es un plato versátil que podemos servir para empezar un almuerzo antes del principal, por ejemplo un pescado a la plancha, o como cena sencilla junto a una ensalada simple, con algo de buen pan de calidad. De hecho, es perfecto como relleno de tostas o un bocadillo casero, muy apetecible en el desayuno si buscamos arrancar el día con algo bien nutritivo y saciante.





