

El Banco Central está a un paso de alcanzar una marca clave: u$s10.000 millones en compras de reservas en el mercado de cambios en apenas cinco meses. El hecho implica el cumplimiento de la meta que había trazado para todo el año. A la vez, se trata de un desempeño que ni el más optimista del mercado ni del propio Gobierno imaginó a principios de año, cuando arrancó el programa de compra de reservas. En el mercado coinciden en que la buena racha se sostendrá durante las próximas semanas y el tipo de cambio seguirá relativamente estable.
La megacompra que registró el jueves llamó nuevamente la atención en el mercado: los u$s447 millones fue el segundo monto más alto del año, apenas por debajo de los u$s458 millones que anotó en las primeras jornadas de abril. Y, con las compras del viernes, el acumulado de 2026 asciende a u$s9.749 millones de compras, lo que implica casi el 97% del objetivo anual de u$s10.000 millones y en menos de la mitad del tiempo objetivo.
La transacción del jueves, además de tratarse de una cifra muy elevada, representó alrededor del 66% del volumen operado en el mercado oficial de cambios. Por la alta proporción, los analistas estiman que por lo menos una buena parte del monto provino de una compra de dólares “en bloque”. Es decir, de una o un par de liquidaciones grandes que no fueron ofertadas en el mercado de cambios, sino que se pactaron de manera directa. Probablemente, estiman, vinculadas con el ingreso de dólares provenientes de una de las emisiones de deuda en moneda extranjera.
El ritmo de compras es de suma importancia para el mercado bursátil porque la recuperación de las reservas, de cierto modo, da indicios sobre la capacidad de la Nación para enfrentar los compromisos de deuda en dólares. De hecho, la activación de un plan de compras era uno de los principales reclamos que le hacían los inversores al Gobierno el año pasado. El pedido está más que cumplido porque superó todas las expectativas iniciales, pero el mercado seguirá monitoreando la dinámica muy de cerca, en un contexto en el que el Gobierno aún no decide salir a captar dólares en el mercado internacional para refinanciar la deuda y recurre a métodos “alternativos”.
Se viene un “mes clave” para la oferta de dólares en el mercado
De acuerdo con Rocío Bisang, economista de GMA Capital, la expectativa es que junio exhiba una dinámica similar a la de mayo: “buen ritmo” de compra de dólares por parte del Banco Central y tipo de cambio relativamente estable, en niveles similares a los actuales. No prevé grandes modificaciones en el frente cambiario para las próximas semanas, por lo que el “veranito” financiero se extendería, por lo menos, durante un mes más.
Además, resalta Bisang, aún queda stock de la cosecha gruesa del agro, por lo que es probable que el flujo positivo de dólares en el mercado de cambios se mantenga firme y en grandes volúmenes durante las próximas semanas. Advierte que la dinámica debería revertirse durante la segunda mitad del año por la caída estacional en la oferta de dólares, por lo que “luce razonable” que el Central aproveche este momento para mantener o acelerar las compras de reservas.
Pablo Lazzati, CEO de Insider Finance, coincide en que se viene un “mes clave” para las liquidaciones de dólares en el mercado de cambios por parte de los agroexportadores, período que podría extenderse hasta principios de agosto. De no mediar algún ruido interno o shock externo, esto implicaría que la racha cambiaria debería extenderse: la continuidad de la oferta de dólares daría margen para que el tipo de cambio se mantenga relativamente calmo y la autoridad monetaria aproveche el escenario para sumar más reservas.
“El BCRA debería seguir comprando a buen ritmo. No debería bajar. Junio aún es un mes de relativa baja demanda privada de dólares y con buena oferta por la cosecha gruesa del agro, a pesar de que la oferta también genera propia demanda, en parte. Por ahora, no debería interrumpirse el flujo. Pero hay que señalar que en la segunda mitad de mayo hubo mucha compra de dólares en bloque por parte del Central. La primera mitad del mes venía floja y en la segunda metió varias compras fuertes en bloque. Se presume que estos dólares en bloque vienen vía financiera, pero no se sabe propiamente”, agrega Outlier.
¿Dólar oficial estable en $1.400 o repunta tras el cambio estacional?
Santiago López Alfaro, titular de Dracma Investment, prevé que en las próximas semanas el precio del dólar seguirá “planchado” porque “no tiene a dónde ir”.
Así, atribuye altas chances de que el oficial mayorista se mantenga estable, en torno a los $1.400 que marca desde hace varias semanas.
Y, hacia adelante, en caso de avanzar a la zona de $1.500 o acelerar hasta $1.600 tras la caída estacional en la oferta del agro, considera que no sería dramático e, incluso, sería “lógico”: en lo que va del año, el tipo de cambio registra una baja nominal de 3%, mientras la inflación acumula un avance de aproximadamente 15%.
“El principal riesgo hacia adelante es que, en la medida en que avance junio, la oferta estacional de los agroexportadores empiece a perder fuerza de manera gradual y aumente algo la demanda de dólares por cobertura. En ese caso, podríamos ver al tipo de cambio un poco más firme, pero dentro de una dinámica controlada. Nuestro escenario base es de continuidad en la acumulación de reservas, aunque con compras más selectivas, y un tipo de cambio oficial estable”, agrega Sailing Inversiones.
De acuerdo con el bróker, para el corto y mediano plazo no se prevé una aceleración del tipo de cambio: mientras continúe el ingreso de dólares y el mercado perciba que el BCRA puede comprarlos sin generar tensiones, el precio de la divisa debería moverse de manera ordenada. Además, resalta, el oficial mayorista aún se mantiene lejos del techo de la banda de flotación (alrededor del 25%), por lo que el esquema le da margen a la autoridad monetaria para administrar la transición en la oferta estacional de dólares sin convalidar movimientos bruscos en la cotización.
“Las recientes compras abultadas de reservas por parte del Central confirman que sigue habiendo una oferta relevante de divisas en el mercado, principalmente asociada a las liquidaciones de emisiones de títulos de deuda en dólares de empresas y provincias, el saldo de la balanza comercial y un contexto en el que la demanda del sector privado todavía luce contenida. De cara a junio, creemos que el BCRA va a seguir aprovechando las jornadas de mayor oferta estacional de divisas para acumular reservas, aunque probablemente a un ritmo más irregular que el que se observó en los mejores días de mayo”, advierte.
De acuerdo con la consultora 1816, el equipo económico del Gobierno ha estado enviando al mercado el mensaje de que “se siente cómodo” con el tipo de cambio actual, en torno a $1.400 en el segmento oficial mayorista, y con muy baja volatilidad. Así lo demuestra, según el análisis, con la actividad que ejerce tanto en el mercado de tasas como en el de futuros de dólar, con el objetivo de mantener el precio alrededor de este valor. Si bien desconoce hasta cuándo podría mantenerse este nivel, mientras sucede muchos inversores aprovechan la calma cambiaria para posicionarse en pesos y rendirlos con las tasas de interés.





