
La multinacional que se dedica a productos de protección de cultivos, tomó la decisión de cerrar su filial en Argentina por la situación económica y fiscal
09/05/2026 – 21:34hs
El mapa corporativo de la Argentina vuelve a encogerse con la confirmación de una nueva salida de peso en el sector del agro. Tras 23 años de presencia ininterrumpida con filial propia, la multinacional alemana Helm, especializada en productos de protección de cultivos, anunció el cese de sus operaciones en el país. La decisión, tomada en la cúspide global de la compañía, se hará efectiva este mismo año y marca el final de una era para una firma que llegó a facturar hasta 40 millones de dólares anuales en el mercado local.
La salida de Helm no es un hecho aislado, sino la consecuencia de un complejo escenario financiero y de rentabilidad. El proceso de desmantelamiento ya comenzó: las actividades comerciales cesarán antes de diciembre y actualmente la firma se encuentra liquidando su stock remanente, habiendo suspendido tanto la importación como la formulación de nuevos productos químicos.
Desde la compañía identificaron dos factores críticos que precipitaron la decisión de abandonar la Argentina. El primero es lo que definen como un “riesgo financiero” insostenible, vinculado a una deuda impositiva que el Estado mantiene con la empresa. Se estima que Helm tiene cerca de u$s 5 millones retenidos en concepto de diversos tributos que no ha podido recuperar, una cifra que asfixia su operatividad.
Entre los puntos de mayor conflicto fiscal se destacan:
- Impuesto PAIS: Un 65% del monto abonado se encuentra “clavado” como un crédito que no es de libre disponibilidad.
- Retenciones provinciales: Acumulación de saldos a favor en Ingresos Brutos de diversas jurisdicciones.
- Carga nacional: Saldos técnicos de IVA y anticipos de Ganancias que la firma no logra compensar.
A este laberinto fiscal se suma una “brutal caída del margen del negocio”. Si bien esta problemática afectó a la firma en otros mercados como Estados Unidos y Brasil, la particularidad argentina aceleró la salida, mientras que en el país vecino la empresa conservará su cuota de mercado. En la Argentina, el margen de rentabilidad de Helm se redujo a la mitad en los últimos años, volviendo inviable la permanencia de la filial.
Impacto laboral y competencia china
El cese de la operatoria tiene un correlato inmediato en el empleo. Helm contaba con un plantel de 30 profesionales calificados en el país, de los cuales la mitad ya fueron desafectados. El resto del personal permanecerá únicamente para completar la etapa de liquidación de stock y cierre administrativo de la filial.
En el sector agroindustrial, la noticia generó preocupación y malestar. Fuentes de la cadena advirtieron que la industria en general sufre hoy una pérdida de rentabilidad pese a las proyecciones de una buena cosecha. A los problemas internos de costos se suma la avanzada de operadores chinos, quienes compiten de manera directa en el segmento de agroquímicos. Según los referentes locales, estos competidores se ven favorecidos por la flexibilización de las barreras a la importación impulsada por el Gobierno nacional, lo que termina de “destruir” los márgenes de las compañías que ya estaban radicadas y operando con estructuras locales.





