Premier League Pablo Esquivel fue la persona que lo descubrió y lo llevó a River

@lapaginamillonaria
Enzo Fernández entró en la historia del fútbol argentino al ser el jugador más caro que un club haya pagado. Los 121 millones de euros que desembolsó el Chelsea al Benfica lo ponen en el Olimpo de los más caros y, de paso, ‘hizo’ millonario a River, el club que lo formó.
La historia de Enzo comenzó a los 5 años cuando vestía la camiseta de su equipo que se llamaba La Recoba y, en un partido, se enfrentó a otro que dirigía Pablo Esquivel, que hacía de ojeador para River. Fue tal el encanto que apenás terminó el partido llamó a la institucion Millonaria para dar el parte.
“Llamé a Gabriel Rodríguez, que era y es el coordinaror infantiles, para avisarle que había un chico que la rompía toda. Me volvió loco viéndolo, a los 5 años se paraba en la cancha con determinación y ordenaba a sus compañeros con mucho criterio. Tenía mucha personalidad siendo tan pequeño. Gabriel me dijo: ‘Andá a buscarlo y traelo’“, explica Esquivel en radio ‘La Red’.
A pesar de tener el OK del club, a Esquivel no le fue fácil llevar a Enzo a Núñez: “Hablamos con sus padres, Marta y Raúl, pero nos decían que todavía era chico y que iba al jardín. Tuvimos que esperar un año hasta que ellos lo llevaron al club“.
Esquivel aclara que no todo fue color de rosa en el camino del jugador en River y que algunas veces pensó en que el club lo iba a dejar libre por no jugar. “Siempre quería jugar para formarse y mejorar, por eso se fue a Defensa y Justicia, para jugar más y allí logró los títulos de la Sudamericana y la Recopa. Cuando regresó con Gallardo le costó ser titular, pero trabajó a fondo para convencer al técnico y ganarse un puesto“.
Uno de los méritos por lo que Enzo Fernández llegó tan rápido a la élite europea del fútbol y que sólo en seis meses pudo convencer a un campeón de Europa en sacar la chequera para pagar la millonada de 121 millones de euros para que milite en el Chelsea.
“Toda esta progresión en la carrera de Enzo es por la gran personalidad que tiene, la misma que me había asombrado la primera vez que lo ví. Su crecimiento futbolístico continuará porque avasalla con lo que se propone hacer”, comenta Esquivel.
El formador explica un momento clave en la progresión de Enzo, que fue a principios de 2020: “Durante la pandemia me llamó y me dijo que no conformaba con ser un jugador más, sino que quería progresar para llegar a la Selección. Le recomendé que cambiara sus hábitos de alimentación y sus entrenamientos y entonces comenzó en esa época a trabajar en doble turno”.






