

Los bonos argentinos en dólares volvieron a quedar bajo presión y septiembre terminó convirtiéndose en el peor mes del año para la deuda soberana. Las ventas se extendieron a buena parte de la curva, el riesgo país volvió a superar los 600 puntos básicos y los inversores comenzaron a exigir rendimientos más elevados para mantener exposición a los títulos nacionales. Sin embargo, después del ajuste de precios, algunos jugadores de la City consideran que las valuaciones empiezan a ofrecer oportunidades interesantes.
Una de las firmas que encuentra atractivo en este escenario es StoneX, que en su informe mensual de octubre sostiene que los bonos argentinos en dólares quedaron relativamente baratos frente a las alternativas en pesos. La conclusión llega después de varias semanas complicadas para la renta fija, en las que se combinaron el aumento de las tasas internacionales, el deterioro de algunos indicadores económicos y las dudas que empiezan a aparecer alrededor del escenario político de 2027.
La recomendación no supone que todos los bonos tengan el mismo potencial ni que una recuperación esté garantizada. De hecho, StoneX distingue tres alternativas según el riesgo que esté dispuesto a asumir cada inversor. En su selección aparecen el Global 2035 (GD35), el Bonar 2027 (AO27) y el Bonar 2029 (AO29), con diferencias importantes en materia de volatilidad, liquidez y posibilidades de capturar una eventual recuperación de precios.
Por qué StoneX considera que los bonos quedaron baratos
Para entender el diagnóstico de StoneX hay que mirar primero lo que ocurrió durante septiembre ya que los bonos soberanos argentinos atravesaron un mes particularmente complicado, con caídas que no respondieron exclusivamente a factores domésticos y que encontraron un impulso adicional en el escenario financiero internacional.
Según el informe elaborado por el equipo de Research & Strategy de la firma, los bonos Globales retrocedieron 6,5% durante septiembre, mientras que los Bonares perdieron 4,1%. La magnitud del ajuste llevó al riesgo país hasta los 607 puntos básicos, su nivel más elevado de 2026 y el mayor desde comienzos de diciembre de 2025.
Parte de la explicación estuvo fuera de la Argentina dado que la tasa del bono del Tesoro estadounidense a diez años aumentó 52 puntos básicos durante el mes y alcanzó el 5,25%, encareciendo el financiamiento internacional y reduciendo el atractivo relativo de los títulos de mercados emergentes.
StoneX explica que, durante episodios de ventas generalizadas, los inversores suelen desprenderse primero de aquellos instrumentos que tienen mayor liquidez. Argentina reúne esa característica dentro del universo de emisores soberanos de baja calificación crediticia, una condición que terminó amplificando el castigo sobre sus bonos.
A ese movimiento, además, se agregaron las preocupaciones por la economía local luego de que la actividad económica mostrara una caída mensual de 2,9% en julio, mientras que los indicadores sociales y de confianza en el Gobierno alimentaron las dudas acerca de la continuidad del programa económico después de las elecciones presidenciales de 2027.
Pese a este escenario, StoneX entiende que el castigo sobre la deuda en dólares abrió una diferencia de valuación favorable frente a los bonos en moneda local. En palabras del informe, “el hard-dollar luce más barato que la deuda en pesos en términos de riesgo-retorno, con una prima política más acorde a la coyuntura”.
Los tres bonos argentinos que elige StoneX
Con los precios ajustados y el riesgo país nuevamente por encima de los 600 puntos, StoneX encuentra oportunidades dentro de la curva soberana, pero establece diferencias entre los títulos en función de su comportamiento esperado.
Como se mencionó al inicio de esta nota, las tres alternativas que aparecen en su análisis son las siguientes:
- Global 2035 (GD35). Es una de las opciones que StoneX considera interesantes para aprovechar una eventual reducción del riesgo país. Su principal atributo es la liquidez, que facilita el ingreso y la salida de posiciones. Según el informe, ofrece un rendimiento del 11,3% anual medido contra el dólar MEP, una tasa que refleja el mayor premio exigido actualmente por el mercado.
- Bonar 2027 (AO27). Aparece como la alternativa más conservadora dentro de la selección de deuda soberana. Su vencimiento más cercano reduce la exposición a los acontecimientos políticos y financieros de largo plazo, por lo que puede resultar atractivo para inversores que buscan posicionarse en bonos argentinos sin asumir tanta sensibilidad a los cambios de expectativas.
- Bonar 2029 (AO29). Es la propuesta de mayor volatilidad entre las alternativas destacadas dado que StoneX considera que ofrece el mayor potencial de retorno ante un escenario favorable para el oficialismo, especialmente porque concentra una exposición más importante al período posterior a las elecciones de 2027. Esa mayor sensibilidad también implica un riesgo superior si las condiciones del mercado empeoran.
La elección entre estos instrumentos depende, principalmente, del horizonte de inversión del inversor y de su tolerancia a las variaciones de precios. Mientras el AO27 busca reducir parte de la incertidumbre mediante un vencimiento más cercano, el AO29 ofrece una apuesta más marcada a una mejora del escenario argentino, con el GD35 ocupando un espacio interesante por su liquidez y capacidad de capturar una eventual compresión de rendimientos.
Qué tendría que pasar para que los bonos vuelvan a subir
La posibilidad de una recuperación de precios depende de varios factores y StoneX identifica dos cuestiones que podrían modificar el panorama durante los próximos meses.
La primera se encuentra en Estados Unidos. Después del fuerte aumento de los rendimientos de los bonos del Tesoro, una eventual reducción de las tasas internacionales podría devolver atractivo a los títulos emergentes y favorecer una compresión de rendimientos en la deuda argentina.
La segunda depende directamente de la política económica local y, en particular, de la capacidad del Banco Central para sostener la acumulación de reservas internacionales.
Durante septiembre, el BCRA compró u$s481 millones, con un promedio diario de u$s21,9 millones, el más bajo del año según StoneX. La moderación de las compras respondió a una decisión de evitar mayores presiones sobre el mercado cambiario y el financiamiento en pesos, pese a que el sector externo continuó generando divisas.
La importancia de este punto radica en que una acumulación sostenida de reservas puede mejorar la percepción de solvencia externa y reducir las dudas del mercado respecto de la capacidad de pago de la deuda.
StoneX lo plantea de manera concreta al indicar que “la compresión de tasas globales aparece como el principal driver”, mientras que una mayor acumulación de reservas “podría funcionar como catalizador local”.
Sin embargo, el informe también advierte que la situación política comienza a ocupar un lugar cada vez más importante en las valuaciones. La diferencia de tasas implícitas entre los bonos AO27 y AO28, ubicada alrededor del 22% frente a un promedio anual del 13%, refleja el aumento de la incertidumbre que el mercado asigna al período posterior a las elecciones presidenciales.
En otras palabras, los bonos argentinos pueden resultar más atractivos por precio, pero buena parte de su potencial depende de que disminuya la incertidumbre que actualmente explica sus rendimientos elevados.
¿Es momento de aprovechar la caída de los bonos?
Para StoneX, el castigo que sufrieron los bonos argentinos abrió una ventana de oportunidad, especialmente entre los inversores dispuestos a tolerar cierta volatilidad mientras esperan una mejora del mercado. Los bonos soberanos argentinos ya incorporan una prima de riesgo elevada, con rendimientos de dos dígitos en dólares y cotizaciones castigadas por el escenario internacional y las dudas locales.
- Si buscamos reducir la exposición a la volatilidad, el AO27 aparece como la alternativa más defensiva dentro de la selección de StoneX.
- Si nuestro objetivo es aprovechar una eventual recuperación de los Globales y priorizamos la liquidez, el GD35 merece atención.
- Para una estrategia más agresiva, el AO29 ofrece mayor sensibilidad a los cambios en las expectativas sobre la Argentina.
Aun así, debemos contemplar el escenario contrario ya que si las tasas internacionales permanecen elevadas, la acumulación de reservas pierde fuerza o aumenta la incertidumbre política, los bonos podrían seguir retrocediendo, incluso desde los precios actuales.





