

El auge de la inteligencia artificial modificó el mapa de preferencias de los inversores y dejó en una posición menos favorable a compañías como Shein. La marca china de moda rápida, que durante su expansión llegó a valer más que las matrices de H&M y Zara, enfrenta además un escenario marcado por los aranceles, el escrutinio político y una competencia cada vez mayor.
Ese cambio también golpeó directamente a su fundador. Xu Yangtian, también conocido como Sky Xu, perdió unos u$s15.000 millones de patrimonio en pocos años, según la evolución de su participación en la compañía.
El empresario posee cerca del 30% de Sheiny, de acuerdo con el Índice de Multimillonarios de Bloomberg, su fortuna se ubica actualmente en torno a los u$s8.000 millones, tomando como referencia el precio de salida a bolsa.
El retroceso es significativo frente al patrimonio que llegó a acumular durante la etapa de mayor expansión de la empresa, cuando superaba los u$s23.000 millones.
Shein pasó de desafiar a Zara y H&M a enfrentar un escenario más complejo
La compañía fue construida por Xu desde cero y consiguió convertirse en uno de los grandes nombres internacionales del comercio electrónico de moda. Su crecimiento fue tal que llegó a superar en valoración a las empresas matrices de dos de sus principales referentes globales, H&M y Zara.
El fundador, sin embargo, mantuvo un perfil público excepcionalmente bajo. El Wall Street Journal llegó a definirlo como “El CEO más anónimo del mundo”, después de contar que recorría las instalaciones de Shein con frecuencia sin que los empleados lo reconocieran.
La falta de exposición también se refleja en otro detalle llamativo: su fotografía fue confundida en varias oportunidades con la de otro empresario de apellido Xu en publicaciones periodísticas que hablaban sobre él.
Mientras Xu mantenía ese bajo perfil, la compañía comenzó a enfrentarse a obstáculos que complicaron las perspectivas que habían impulsado su valoración. Entre ellos aparecen los aranceles, el mayor escrutinio político y una competencia cada vez más fuerte.
La IA desplazó al comercio electrónico del centro de atención
El retroceso patrimonial del empresario no se explica únicamente por la situación particular de Shein. Bloomberg identifica otro factor que afectó a las compañías chinas de consumo que llegaron a los mercados bursátiles durante el último año: el cambio en las prioridades de los inversores.
La secuencia fue rápida. Estas empresas lograron captar inicialmente una atención considerable de los mercados, pero el desembarco de nuevas compañías vinculadas con la inteligencia artificial alteró ese interés.
La irrupción de la IA no solo concentró el foco de los inversores. También produjo una nueva generación de multimillonarios vinculados con ese sector, mientras las empresas de consumo perdían parte del protagonismo que habían conseguido durante la etapa previa.
En Bloomberg describen esta situación como una “mala sincronización”: el momento elegido para la llegada de estas compañías al mercado coincidió con un cambio brusco en el apetito de los inversores.
Qué pasó con la fortuna de Sky Xu
La participación accionaria de Xu hace que los movimientos de Shein tengan una incidencia directa sobre su riqueza. Con aproximadamente un 30% de la empresa, la caída de la valoración se tradujo en una reducción considerable de su patrimonio.
El resultado es una diferencia de alrededor de u$s15.000 millones respecto del nivel máximo alcanzado en los últimos años: de más de u$s23.000 millones pasó a unos u$s8.000 millones, según la estimación de Bloomberg basada en el precio de salida a bolsa.
La transformación del mercado financiero agrega presión a ese escenario. Shein no solo debe competir en su propio sector y atravesar las dificultades derivadas del contexto comercial y político, sino que además lo hace en un momento en que los inversores encuentran nuevas oportunidades en la tecnología vinculada con la IA.
Sam Wyatt, gestor de cartera de renta variable internacional de U Ethical Investors, con sede en Melbourne, resumió el fenómeno con una frase contundente: “Sin duda, perdieron la oportunidad”.
Para el especialista, el problema está relacionado con el cambio en las preferencias del mercado. Según Wyatt, el comercio electrónico resulta ahora menos atractivo para los inversores que la inteligencia artificial.
La combinación de ambos factores ayuda a explicar el fuerte retroceso de la fortuna de Xu: una compañía que alguna vez estuvo entre las grandes historias de crecimiento del comercio electrónico chino perdió parte de su atractivo justo cuando la inteligencia artificial comenzó a concentrar el interés de los mercados.





