

Argentina cerró el primer semestre con dos datos que corresponden a planos diferentes de la economía. El comercio exterior alcanzó niveles récord y amplió el ingreso de divisas, mientras los salarios de los trabajadores registrados volvieron a quedar por debajo de la inflación.
No existe una relación directa entre ambos resultados. En conjunto, sin embargo, muestran una economía que avanza a distintas velocidades: el frente externo gana fortaleza, pero la recuperación del poder adquisitivo continúa pendiente.
¿Por qué las exportaciones argentinas alcanzaron un récord?
Las exportaciones sumaron u$s49.454 millones durante los primeros seis meses de 2026, un crecimiento interanual del 24,4%. Las importaciones alcanzaron los u$s35.531 millones y retrocedieron 3,9%.
La diferencia dejó un superávit comercial de u$s13.923 millones, más de cuatro veces superior a los u$s2.762 millones registrados durante el mismo período de 2025.
El crecimiento fue generalizado. Las manufacturas agropecuarias aumentaron 31,6%; las industriales, 31,4%; y las exportaciones de combustibles y energía avanzaron 31,1%. En junio, el petróleo crudo se convirtió en el principal producto exportado, por encima de la harina y el aceite de soja.
Las perspectivas para el resto del año también son favorables. La Bolsa de Comercio de Rosario proyecta que el agro, la minería y la energía podrían liquidar un récord de u$s57.168 millones durante 2026.
El segundo semestre aportaría u$s29.793 millones, por encima de los u$s27.375 millones de la primera mitad. El crecimiento de la energía y la minería permitiría sostener el ingreso de dólares incluso después de la temporada fuerte del agro.
Caputo busca mantener el dólar estable
El mayor flujo comercial amplía la oferta de divisas y le da al Banco Central más margen para comprar reservas. Pero el Gobierno también reforzó su intervención mediante futuros y bonos vinculados al dólar.
Según cálculos privados, la oferta de cobertura cambiaria se acerca a los u$s8.900 millones. Esa cifra prácticamente triplica los u$s3.200 millones registrados a fines de mayo.
La estrategia consiste en ofrecer instrumentos de protección a quienes esperan una suba del tipo de cambio, para reducir la presión directa sobre el mercado cambiario. El objetivo oficial es evitar que un movimiento brusco vuelva a trasladarse a los precios.
Al mismo tiempo, el Banco Central acumula compras por más de u$s12.600 millones durante 2026. La sostenibilidad de esta política dependerá de que continúe el ingreso de dólares comerciales y financieros.
¿Por qué los salarios registrados siguen perdiendo contra la inflación?
El índice general de salarios subió 2,2% en mayo, pero el promedio estuvo impulsado por el componente correspondiente al empleo informal, que tiene una metodología de cálculo con rezago.
Los salarios registrados aumentaron 1,8%, frente a una inflación mensual del 2,1%. Dentro de ese grupo, las remuneraciones privadas avanzaron 2% y las públicas, apenas 1,5%.
En los primeros cinco meses del año, los salarios privados registrados acumularon una mejora del 12,3%, mientras los públicos aumentaron 13,7%. En ambos casos, quedaron por debajo de la inflación acumulada del 14,7% para ese período.
El frente externo y los ingresos laborales siguen, por lo tanto, recorridos diferentes. Argentina genera más exportaciones, divisas y superávit comercial, pero esa fortaleza todavía no coincide con una recuperación sostenida del salario formal.





