{"id":1723,"date":"2023-02-17T21:45:00","date_gmt":"2023-02-17T21:45:00","guid":{"rendered":"http:\/\/Article%20377543%20reposted%20in%20Negocios"},"modified":"2023-02-17T21:45:00","modified_gmt":"2023-02-17T21:45:00","slug":"la-historia-de-hendy-la-marca-que-vistio-a-una-generacion-y-se-fundio-con-el-1-a-1","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/latecordoba.com\/index.php\/2023\/02\/17\/la-historia-de-hendy-la-marca-que-vistio-a-una-generacion-y-se-fundio-con-el-1-a-1\/","title":{"rendered":"La historia de Hendy, la marca que visti\u00f3 a una generaci\u00f3n y se fundi\u00f3 con el 1 a 1"},"content":{"rendered":"\n<div class=\"media_block\"><img decoding=\"async\" src=\"http:\/\/latecordoba.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/la-historia-de-hendy-la-marca-que-vistio-a-una-generacion-y-se-fundio-con-el-1-a-1.jpg\"><\/div>\n<p>Se hizo famosa gracias a dos simp\u00e1ticos mu\u00f1equitos azul y rojo que, espalda con espalda, aparec\u00edan estampados en cientos de remeras, buzos, tazas y carpetas. Era imposible ser ni\u00f1a en la Argentina de los 80 y no desear algo de <strong>Hendy,<\/strong> la marca de Los Carolitos que represent\u00f3, casi como ninguna, la esencia de la d\u00e9cada en la que el pa\u00eds empezaba a levantarse y a recuperaba la ilusi\u00f3n, la libertad y las ganas de re\u00edr.\n<\/p>\n<p><span>Aunque la memoria colectiva la ubica en los 80, hay que decir que Hendy naci\u00f3 varios a\u00f1os antes como una coqueta marroquiner\u00eda<\/span>. Surgida en <strong>1969 <\/strong>en plena Recoleta, empez\u00f3 vendiendo los accesorios que marcaban el pulso fashionista de la \u00e9poca: chalecos de gamuza con flecos, cinturones de cuero vacuno y zapatitos indios que se importaban de ese pa\u00eds. Era un peque\u00f1o local de estilo hippie chic que los hermanos Cordovero, por entonces estudiantes universitarios, decidieron abrir a metros de la casa familiar sin mayores pretensiones que tener una entrada econ\u00f3mica para independizarse.\n<\/p>\n<h2><strong>De Henry a Hendy<\/strong><\/h2>\n<p>Ni bien abrieron las puertas del negocio,<span> los j\u00f3venes emprendedores decidieron sumar a su pap\u00e1 Enrique, que estaba atravesando problemas laborales, y acordaron que el local se llamar\u00eda Henry<\/span> (el nombre en ingl\u00e9s), en honor a \u00e9l y a uno de los hermanos, tambi\u00e9n llamado Enrique. Parec\u00eda perfecto: corto, f\u00e1cil de recordar y distinguido. Pero al tiempo de empezar a funcionar como Henry, surgi\u00f3 un problema: <strong>el nombre ya estaba registrado.<\/strong>\n<\/p>\n<p>&#8220;Un d\u00eda vino una persona al local, nos mostr\u00f3 unos papeles, y dijo que ya lo ten\u00eda \u00e9l. Nos miramos con mi pap\u00e1 y mi viejo le contesta: \u2018<span>No hay problema, le cambiamos una letra. Le ponemos Hendy.<\/span> Y as\u00ed qued\u00f3 el nombre&#8221;, cont\u00f3 Enrique, uno de los hermanos fundadores, a<strong> iProfesional <\/strong>sobre ese peque\u00f1o cambio. Ser\u00eda uno de los muchos que atravesar\u00eda la marca hasta convertirse en la referente de moda de las ni\u00f1as y adolescentes de los \u201880.\n<\/p>\n<p>El azar hizo que una tarde una periodista de la Revista Para Ti caminara por Rodr\u00edguez Pe\u00f1a y Arenales y se detuviera en la vidriera. A su entrenado ojo para descubrir las \u00faltimas tendencias le llam\u00f3 la atenci\u00f3n <strong>un chaleco con flecos largu\u00edsimos hasta las rodillas<\/strong>, que luc\u00eda un maniqu\u00ed. Sinti\u00f3 que estaba ante algo distinto y no dud\u00f3 en entrar, hablar con los due\u00f1os, y enviar un fot\u00f3grafo para publicar la foto de esa prenda en el pr\u00f3ximo n\u00famero de la revista, que era la m\u00e1s le\u00edda por las mujeres argentinas.\n<\/p>\n<h2><strong>El chaleco que se volvi\u00f3 viral<\/strong><\/h2>\n<p>El efecto fue equivalente a lo que ser\u00eda hoy una viralizaci\u00f3n en las redes sociales: <span>empez\u00f3 a llegar gente en cantidad a la puerta del local pidiendo por aquel chaleco con flecos que hab\u00edan visto en la revista.<\/span> &#8220;Nos pusimos de moda de la nada \u2013reconoce Enrique, que sigue ligado a la industria textil desde otro lugar-. Siempre nos propusimos innovar, estar a la vanguardia. Por ejemplo, empezamos a vender unos jeans a medida que hac\u00eda un amigo nuestro apodado el Franc\u00e9s y que usaban todos lo chetos de Buenos Aires. A partir de ah\u00ed nos fuimos haciendo conocidos en serio&#8221;, recuerda Cordovero.\n<\/p>\n<div class=\"imagen\" readability=\"9\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"lazyload\" src=\"http:\/\/latecordoba.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/la-historia-de-hendy-la-marca-que-vistio-a-una-generacion-y-se-fundio-con-el-1-a-1-1.jpg\" alt width=\"880\" height=\"495\"><\/p>\n<p>En 2004 Hendy intent\u00f3 un regreso, pero no tuvo la respuesta esperada y el \u00faltimo local en Villa Crespo cerr\u00f3 en 2019<\/p>\n<\/div>\n<p>La fama oblig\u00f3 a dar el salto y a incorporar m\u00e1s metros cuadrados para vender m\u00e1s ropa y accesorios.<span> Adem\u00e1s del local original, incorporaron uno m\u00e1s amplio y pr\u00f3ximo a la transitada avenida Santa Fe<\/span>. El local, que m\u00e1s tarde ser\u00eda que ocupar\u00eda el famoso bar irland\u00e9s The Shamrock, pronto acapar\u00f3 la atenci\u00f3n de los transe\u00fantes, que se quedaban fascinados frente a la vidriera, que era algo \u00fanico para la \u00e9poca.\n<\/p>\n<p>Aunque estaban lejos de manejar los conceptos del marketing, los hermanos Cordovero<strong> parec\u00edan expertos en las t\u00e9cnicas para atraer clientela<\/strong>: los s\u00e1bados armaban recitales, convocaban heladeros, magos, mimos y hasta organizaban sorteos con premios importantes como viajes al Club Med. Armaban una verdadera fiesta, y en muchas oportunidades era tanta la gente que se agolpaba que hab\u00eda que cortar la calle.\n<\/p>\n<p>Otra cosa disruptiva que llamaba la atenci\u00f3n era que los hermanos <strong>se mov\u00edan en skate y patines dentro del local.<\/strong> &#8220;Atend\u00edamos a la gente as\u00ed, incluso a los que ven\u00edan del banco a hablar con nosotros&#8221;, recuerda Cordovero sobre la aquella \u00e9poca dorada y desfachatada.\n<\/p>\n<p>La clientela se fascinaba con las propuestas verdaderamente originales inspiradas en los viajes que hac\u00edan a Europa y Medio Oriente. Incluso,<span> la marca logr\u00f3 captar a j\u00f3venes talentos del dise\u00f1o, entre los que se encontraba un muy joven Alan Faena en los comienzos de Via Vai<\/span>. &#8220;Un d\u00eda vino al local y nos mostr\u00f3 unas remeras muy llamativas que hac\u00eda. Era un pibe bien de Avenida Libertador. Nos llam\u00f3 la atenci\u00f3n el dise\u00f1o y empezamos a venderlas&#8221;. Pero la vanguardia tambi\u00e9n se mezclaba con algunas propuestas cl\u00e1sicas como las carteras y los cinturones de<strong> Maggio &amp; Rossetto.<\/strong>\n<\/p>\n<h2><strong>Aquellos inolvidables mu\u00f1equitos<\/strong><\/h2>\n<p>Sin embargo, <span>fue la irrupci\u00f3n de Los Carolitos lo que termin\u00f3 de ganar el coraz\u00f3n de los consumidores gracias a sus novedosas estampas y dise\u00f1os<\/span>. \u00bfC\u00f3mo surgieron aquellos mu\u00f1equitos de color azul y rojo? De la creatividad de una joven empleada del equipo de dise\u00f1o llamada Carola Gonz\u00e1lez, que los dibujaba en cuadernos, libretas y hojas sueltas. Corr\u00eda el a\u00f1o 1982, plena Guerra de Malvinas. &#8220;Un d\u00eda los vi y le pregunt\u00e9: \u00bfqu\u00e9 es eso? Ella me contest\u00f3 que era algo que dibujaba para ella desde siempre y yo le dije: \u2018Los quiero estampar en una remera\u2019. Y fueron <strong>un \u00e9xito<\/strong>&#8220;, cuenta Enrique.&nbsp;&nbsp;\n<\/p>\n<p><span>Los Carolitos, llamados as\u00ed en honor a su creadora, fueron los que terminaron de darle identidad a la marca<\/span>. Los hermanos supieron apreciar la dimensi\u00f3n de su aporte y la hicieron part\u00edcipe de las ganancias de todo lo que se vend\u00eda con ellos como estampa. Tiempo despu\u00e9s, Gonz\u00e1lez se fue a vivir a Europa y les dej\u00f3 su creaci\u00f3n. Con cada vez m\u00e1s protagonismo, la marca se volc\u00f3 mayormente hacia la moda de ni\u00f1os y adolescentes. En ese rubro<span> compet\u00eda mano a mano con marcas fuertes como Osh Kosh y John L. Cook<\/span>. Sin embargo, Hendy lograba diferenciarse gracias a esos adorables mu\u00f1equitos. &nbsp;\n<\/p>\n<div class=\"imagen\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"lazyload\" src=\"http:\/\/latecordoba.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/la-historia-de-hendy-la-marca-que-vistio-a-una-generacion-y-se-fundio-con-el-1-a-1-2.jpg\" alt width=\"880\" height=\"1063\">\n<\/div>\n<h2><strong>Los a\u00f1os m\u00e1s dif\u00edciles<\/strong><\/h2>\n<p>A pesar del rotundo \u00e9xito, la marca empez\u00f3 a experimentar <strong>serios problemas en la d\u00e9cada del 90<\/strong>, cuando se abri\u00f3 masivamente la importaci\u00f3n a productos extranjeros, m\u00e1s baratos y de mejor calidad. Eso termin\u00f3 por destruir lo que quedaba de la industria nacional textil, que se hab\u00eda vuelto cara en t\u00e9rminos de producci\u00f3n por el 1 a 1.\n<\/p>\n<p><span>&#8220;Apostamos por lo nacional y nos fue mal&#8221;,<\/span> reconoce Codovero, recordando aquellos a\u00f1os oscuros. Los precios de lo que fabricaban eran altos, la empresa cada vez vend\u00eda menos y los locales de los shoppings y las principales avenidas empezaron a cerrar, mientras le llov\u00edan juicios laborales. <span>La familia vendi\u00f3 todas las propiedades para pagar las deudas y pr\u00e1cticamente se qued\u00f3 sin nada despu\u00e9s de haber amasado una fortuna.<\/span>\n<\/p>\n<div class=\"tepuedeinteresar\">\n<p>Te puede interesar<\/p>\n<\/p><\/div>\n<p>En 2004 Hendy <strong>intent\u00f3 un regreso<\/strong>, pero no tuvo la respuesta esperada y <span>el \u00faltimo local de la calle Thames al 700, en Villa Crespo, cerr\u00f3 definitivamente en 2019. <\/span>Sin embargo, la marca vive en la memoria emotiva de quienes crecieron en los \u201880. &#8220;Hay quienes me todav\u00eda escriben y la recuerdan. Muchas clientas me dicen que guardan alg\u00fan buzo o remera de Hendy en el placard y eso me reconforta. Sin dudas, nos ganamos el coraz\u00f3n de la gente&#8221;, concluye Cordovero.&nbsp; &nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"\n<div class=\"media_block\"><img decoding=\"async\" src=\"http:\/\/latecordoba.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/la-historia-de-hendy-la-marca-que-vistio-a-una-generacion-y-se-fundio-con-el-1-a-1.jpg\"><\/div>\n<p> Toda adolescente deseaba un buzo o remera de la marca. Lleg\u00f3 a facturar u$s1,2 M por mes, pero sus due\u00f1os tuvieron que vender todo para pagar deudas <iframe width=\"0\" height=\"0\" border=\"0\"> <script> (function(i,s,o,g,r,a,m){i['GoogleAnalyticsObject']=r;i[r]=i[r]||function(){ (i[r].q=i[r].q||[]).push(arguments)},i[r].l=1*new Date();a=s.createElement(o), m=s.getElementsByTagName(o)[0];a.async=1;a.src=g;m.parentNode.insertBefore(a,m) })(window,document,'script','https:\/\/www.google-analytics.com\/analytics.js','ga'); ga('create', 'GTM-5LW5KQD', 'auto'); ga('require', 'displayfeatures'); ga('set', 'campaignSource', 'RSS Client for iProfesional'); ga('set', 'campaignMedium', 'RSS Client for iProfesional'); ga('set', {\"dataSource\": \"rss.atom.iprofesional.com\"}); ga('set', {\"referrer\": \"rss.atom.iprofesional.com\"}); ga('set', 'title', 'RSS Client for iProfesional'); ga('send', 'pageview'); <\/script> <!-- Begin comScore Tag --> <script> var _comscore = _comscore || []; _comscore.push({ c1: \"2\", c2: \"37240992\" }); (function() { var s = document.createElement(\"script\"), el = document.getElementsByTagName(\"script\")[0]; s.async = true; s.src = \"https:\/\/sb.scorecardresearch.com\/cs\/37240992\/beacon.js\"; el.parentNode.insertBefore(s, el); })(); <\/script> <noscript> <img decoding=\"async\" src=\"http:\/\/latecordoba.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/la-historia-de-hendy-la-marca-que-vistio-a-una-generacion-y-se-fundio-con-el-1-a-1.gif\"> <\/noscript> <!-- End comScore Tag --> <\/iframe>  <\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":1724,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[19],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/latecordoba.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1723"}],"collection":[{"href":"https:\/\/latecordoba.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/latecordoba.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latecordoba.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latecordoba.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1723"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/latecordoba.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1723\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latecordoba.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1724"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/latecordoba.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1723"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/latecordoba.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1723"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/latecordoba.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1723"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}